Continuamos del articulo anterior, con estas poses para hacer del amor sin ningún temor. Ya vamos en la posición numero 21. A gozar.
21.- ACTITUD FLEXIBLE:
La mujer se acuesta boca arriba, encoge las rodillas hacia el pecho y estira los pies para arriba. El hombre de rodillas la penetra, apoyándose, con una mano, en la cara interna del muslo de la mujer y, con la otra, de lado en el suelo. En esta postura la mujer puede, al mismo tiempo, acariciar los testículos del hombre.
22.- EL DELFÍN:
La mujer está tumbada en la cama, apoyándose sobre la cabeza y hombros. El hombre se coloca entre sus rodillas y rodea sus caderas con las manos mientras la penetra con suaves movimientos. Esta posición más bien deportiva, conduce a un orgasmo rápido, pero no se puede mantener mucho tiempo. Puede, por tanto, ser una postura introductoria para a continuación pasar a otra más confortable en la que el hombre, apoyándose en sus pantorrillas, acerca hacia sí la pelvis de su pareja acariciándole el clítoris.
23.- EL SAPO:
El hombre está sentado en el borde de la cama con los pies en el suelo. La mujer se acuclilla delante de él de forma que el pene pueda introducirse. Ella se mueve hacia arriba y hacia abajo, apoyando las manos sobre los muslos. El hombre puede acompañar el movimiento levantado con las manos el trasero, también puede acariciar el pecho y el clítoris de su pareja.
24.- INSPIRACIÓN ORIENTAL:
La mujer se encuentra tumbada, con las piernas ligeramente abiertas y las rodillas dobladas. El hombre se desliza entre sus muslos, elevándola suavemente por la pelvis para penetrarla. Al mismo tiempo alza el vientre de la mujer hasta su boca, para besarla dulcemente. Una postura maravillosamente romántica.
25.- LA CARRETILLA:
La mujer está tumbada boca abajo en la cama, sus caderas a la altura del borde. Ella se apoya en los codos. El hombre se coloca entre sus piernas y eleva las caderas de ella para penetrarla.
26.- NO TE VALLAS:
El hombre está acostado de lado. La mujer se sitúa junto a él con la cabeza hacia abajo y entrelaza las piernas a la pelvis del hombre mientras se abraza a su pierna. En esta posición, frota los senos contra los muslos de él. El hombre puede durante la penetración acariciar las nalgas de su pareja e introducir los dedos en su ano.